Hubo un tiempo en que los tatuajes se asociaban a personajes de entornos marginales, como marineros, presidiarios o freaks. eran una provocadora declaración de intenciones: «he vuelto desde otro lugar». hoy en día el tatuaje se ha universalizado y ha perdido esta condición. el propio autor los luce y declara: «tatuarse es una fiesta. para nosotros que nos marcamos, tatuarse es la mayor fiesta...
